Experiencia de un estudiante mexicano en Japón.

 

Tobías Eleazar Gutiérrez Lozano es estudiante de la licenciatura en Derecho en la Universidad de Guadalajara, México y nos comparte un breve relato de su experiencia de intercambio en la Universidad de Kanda, Japón.

 

El día 25 de agosto del año 2012 salí del Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo con destino a Tokio, después de transbordar en la ciudad de México y hacer una escala en el aeropuerto de la ciudad de Tijuana, volamos directo al Aeropuerto de la ciudad de Narita en Chiba. En el mismo avión viajaban otros tres mexicanos que también iban a estudiar a Japón en la universidad de Kanda al igual que yo.

 

Arribamos al aeropuerto de Narita el día 27de agosto; como llegamos un día antes de que estuvieran listas nuestras habitaciones. El primer día nos alojamos en el hotel Ana Gran Plaza que es muy bonito aunque algo costoso; por la tarde de ese día salimos a pasear por Narita san. Ese mismo día conocimos a unos japoneses que nos querían agregar a su secta y fue un poco molesto.

 

Al siguiente día fueron a recogernos al hotel las personas a quienes los empleados del Kokusaikoryuka les había asignado y nos llevaron a cada quien a nuestro dormitorio.

El encargado de mi dormitorio era un señor muy estricto y que solo hablaba japonés. Me mostró las instalaciones que eran bastante agradables, aunque las habitaciones no tenían baño, además de que el ofuro y las regaderas eran comunitarias, a lo que no estaba acostumbrado y me sentía un poco incómodo con toda la gente bañándose a mi alrededor.

 

El día 29 de agosto volvió la persona para llevarme a la Universidad de Kanda junto con el otro compañero que también vivía en el dormitorio de Nishi Kasai en Tokio. En la universidad la primer semana hicimos exámenes para ubicarnos en los grupos según el nivel  de japonés. Al finalizarlos me colocaron con una persona de Indonesia y otra de Estados Unidos; ese semestre cursé como materias obligatorias  interacción de japonés básico, japonés en contexto 1.5, y como materias optativas: autoaprendizaje, mejoramiento de la habilidad de kanjis y vocabulario, e historia contemporánea de Japón.

 

Durante ese semestre hubo muchas actividades y eventos a los que asistí, por ejemplo; el 14 de septiembre fuimos a un evento de la independencia de México en Odaiba en donde encontramos muchas cosas representativas de nuestro país pero no había muchos mexicanos y la comida no era muy mexicana que digamos.

A mediados de octubre: también fui a unas clases del club de kendo con los compañeros mexicanos, las cuales me parecieron bastante interesantes, pero debido a la distancia entre mi dormitorio y la escuela que era alrededor de una hora y media de ida y otra hora y media de regreso decidí no ingresar  a ningún club.

Por esos días afuera de la estación de Kaihin Makuhari pude disfrutar de un concierto de la policía de Chiba, los cuales tocaban muy bien y me pareció una experiencia totalmente nueva y muy interesante.

También fuimos a una secundaria donde hablamos con los estudiantes en inglés y les explicamos las diferencias entre Japón y nuestros países. Los niños fueron muy amables y nos escucharon con mucha atención.

Cada semestre se organiza un viaje para los estudiantes becados, en esa ocasión fuimos a Kawagoe y el Hamakazesai; en el primero vimos un lugar muy antiguo y con muchos templos. En el segundo vimos muchos  clubs y como todos se esforzaban por hacerlo lo mejor posible.

Los últimos días de octubre hicimos los preparativos para celebrar el día de muertos con una fiesta y explicaciones por parte del Profesor Camacho.

El primero de diciembre después de mucho trabajo logré mudarme a un lugar más cercano a la escuela y ese mes asistimos a un concurso de oratoria y organizamos una bonenkai .
 
 
Del 1 al 5 de enero viajamos a British Hills con amigos japoneses y el 18 organizaron la fiesta de despedida para los que regresaban a su país. Esto también fue el principio de las vacaciones de primavera y el inicio de mi trabajo de medio tiempo en la carnicería Kagawa, cuyos dueños son personas muy amables y que nos han ayudado mucho, incluso nos han invitado a sus reuniones familiares como por ejemplo una carne asada en un parque.

A finales de marzo tuvimos la oportunidad de ver las flores de los cerezos mejor conocido como hanami aunque la mayoría de los días estuvo muy nublado aprovechamos uno que no llovió para disfrutar de esta tradición japonesa haciendo un día de campo.

 

Durante el segundo semestre, con los exámenes de ubicación decidieron que debía estar en el nivel dos y saltar el nivel uno, así es que debo esforzarme aún más.

Este semestre el viaje de los estudiantes de beca fue a Yokohama, al parque de diversiones llamado Sea Paradise.

El 13 de junio visitamos el centro anti desastres naturales, en el cual nos dieron breves pero practicas explicaciones acerca de cómo evitar que un desastre se convierta en una tragedia.

El día 21 de junio visitamos una escuela preparatoria para conversar con los estudiantes y también impartí una clase de español en japonés, lo cual fue todo un reto y me causó una gran satisfacción.

A la semana trabajo tres horas en MULK ayudando a los estudiantes de español con sus tareas o hablando con ellos, y los fines de semana participo en un programa de la universidad para enseñar inglés y futbol a los niños japoneses.

 

 

Tobías Eleazar Gutiérrez terminará su estancia como estudiante de intercambio a finales de julio de 2013 y en agosto de este mismo año otros dos jóvenes estudiantes de la Universidad de Guadalajara viajarán a Japón para inciar su experiencia de un año estudiando en la Universidad de Kanda.

Este programa de intercambios entre la Universidad de Guadalajara y lUniversidad de Kanda comenzó en 2006 hasta el 2013, 13 mexicanos y 10 japoneses han beneficiados. La convocatoria se abre anualmente en el mes de octubre.

 

 

Tobías Gutiérrez en Narita san.

 

Sección a cargo de: 
Nora Elena Preciado Caballero